Fue quizás, es de el otro cafe, de tomas

Caseríos en la aldea del tiempo,
ni un recuerdo,
solo viejas casas derruidas,
caras distintas vivas,
de inviernos helados,
apetito voraz,
mil caminos,
ningún atajo,
sin preguntas visibles,
no hay respuestas,
mariposas de colores mágicos,
barriletes en las calles eternas,
esperanzas con risas,
solo quedan los vicios,
las preguntas tardías no escritas,
no hay respuestas tampoco sin sentido,
un espejo erróneo de pupilas sin luz,
al no ver el mañana,
ni mañanas de olores,
ni colores de ausencias,
ni escalones,
en el gris de la estatua,
en el agua,
los inviernos no queman,
es crucial el recuerdo,
necesario el olvido.